Radio Huaya —La Voz Campesina— cumplió 61 años transmitiendo desde la Sierra Norte de Veracruz. La celebración, realizada en el Parque Hidalgo de Huayacocotla, reunió música, un Mercadito Solidario y la transmisión especial que ha acompañado durante décadas las luchas y el despojo de los pueblos originarios de la región. Pero junto al festejo, otra conversación se abrió paso: en un foro moderado por el Centro Prodh, mujeres de Puebla, Veracruz y Honduras compartieron una misma urgencia, la de buscar a sus familiares desaparecidos frente a un sistema de justicia que, cuando desaparece una familia entera, no encuentra quién presente la denuncia. Ahí, Iveth Pineda, del Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos (COFAMIPRO), anunció una respuesta concreta: una nueva transmisión radial transnacional entre Honduras y México dedicada a rastrear nombres y generar posibilidades de reencuentro.


Este artículo se acompaña con una nota para Radio Huaya donde presentamos el testimonio de Iveth Pineda.

61 años de Radio Huaya: una radio que acompaña la búsqueda El Giro de la Rueda

¿Quién denuncia cuando una familia entera desaparece en la ruta migratoria hacia Estados Unidos? En México, la falta de registros oficiales y la desatención consular dejan a cientos de personas centroamericanas en un laberinto sin respuesta .Durante el encuentro por el 61 aniversario de Radio Huayacocotla, donde colectivos de Honduras, Veracruz y Puebla confrontan la negación estatal. Iveth Pineda, directora de COFAMIPRO, expone cómo la migración familiar genera unvacío absoluto en los reportes y cómo la organización comunitaria retoma la frecuencia radial para coordinar la localización de personas ausentes.Conoce la cobertura completa, testimonios y análisis en https://elgirodelarueda.net/

Sesenta y un años transmitiendo desde los territorios

Plaza viva: Habitantes de diversas comunidades se congregan en Huayacocotla para celebrar más de seis décadas de comunicación popular, música y defensa del territorio | Foto: Kino Balu

Por Kino Balu, corresponsal “Desde los Territorios” de Radio Huaya

La comunicación como derecho

Llegamos cerca del medio día al Parque Hidalgo de Huayacocotla, en la Sierra Norte de Veracruz. Caminamos hacia la plaza principal. El espacio ya estaba vivo. El kiosco se había convertido en el escenario central y lucía un arco tradicional elaborado a mano por compañeros y compañeras de Cuatecomaco, municipio de Zontecomatlán.

A un costado se realizaba la transmisión especial por el aniversario de Radio Huaya. Frente al kiosco se desplegaban las actividades del día: música, venta de boletos para la rifa y los puestos de productores y artesanos que daban forma al Mercadito Solidario.

Las comunidades celebraban 61 años de La Voz Campesina, una emisora que durante décadas ha acompañado y registrado las luchas, la organización y el despojo que han enfrentado los pueblos originarios de la región.

Solidaridad sin fronteras: Encuentro de colectivos en el aniversario

Voces que buscan: Integrantes del Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de El Progreso (COFAMIPRO) y comunicadoras locales participan en el foro sobre memoria, migración y la iniciativa de radio transnacional | Foto: Radio Huaya

Búsqueda de personas desaparecidas y justicia transnacional

Pero dentro de aquel festejo, la conversación tomaba otra dirección. En una mesa moderada por el Centro Prodh, mujeres provenientes de distintas geografías compartían una misma urgencia: buscar a sus familiares desaparecidos y enfrentar las instituciones que, demasiadas veces, no consiguen —o no quieren— encontrarlos.

Las comunidades celebraban sesenta y un años de “La Voz Campesina”, una emisora que ha registrado el despojo y la organización de los pueblos originarios de la región. Sin embargo, frente a ese mismo kiosko, la conversación operaba también en otra frecuencia. En el foro sobre personas desaparecidas, moderado por el Centro Prodh, mujeres de distintas geografías compartían una condición idéntica: rastrear cuerpos en un país que se niega a contarlos.

Estaban las mujeres indígenas del Colectivo 20 de septiembre, llegadas desde San Pablito, Pahuatlán, en la sierra poblana. Estaba el Colectivo Familiares en Búsqueda María Herrera, de Poza Rica. Y estaban las integrantes del Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos (COFAMIPRO), provenientes de El Progreso, departamento de Yoro, Honduras.

El encuentro físico en esa plaza de Veracruz expone una de las trampas burocráticas más crueles del sistema de justicia en la región. El Estado mexicano y las autoridades consulares centroamericanas sostienen un modelo de denuncia penal que asume una condición previa: para buscar a una persona desaparecida, debe existir un familiar en el país de origen con la capacidad material y legal para firmar un expediente. Pero cuando las condiciones de vida colapsan en Honduras y expulsan a grupos familiares completos, y estos desaparecen en bloque en los corredores del Golfo de México, no queda nadie atrás para iniciar el trámite. El registro estatal se vacía. Ante el abandono institucional, la única infraestructura que sostiene la búsqueda territorial y la memoria de los ausentes es la comunicación comunitaria.

La asimetría de los datos desnuda la inacción del Estado. Si uno revisa el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) de la Comisión Nacional de Búsqueda de México, las cifras de inmigrantes extranjeros ausentes marcan apenas unos cientos, o unos pocos miles dependiendo de la entidad federativa. El número oficial sugiere un problema administrable.

La realidad material en el territorio desmiente el papel. Las organizaciones de derechos humanos, redes de familiares y el Movimiento Migrante Mesoamericano calculan que, en las últimas dos décadas, el número de personas migrantes centroamericanas y de otras regiones desaparecidas en la ruta oscila entre 30,000 y más de 100,000.

La palabra al micrófono: Conducción y animación comunitaria durante el encuentro por el 61 aniversario de Radio Huaya ante la audiencia reunida en la plaza central | Foto: Kino Balu

Esa brecha estadística no es un error de contabilidad en las oficinas gubernamentales. Es el resultado de un diseño institucional excluyente. La gran mayoría de los casos nunca llegan a formalizarse ante un Ministerio Público mexicano porque las familias no tienen los recursos para viajar a interponer la denuncia, porque las fiscalías locales imponen barreras administrativas infranqueables o, simplemente, por miedo a las propias autoridades migratorias. Los cuerpos se pierden mayoritariamente en los estados de Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Nuevo León, Chiapas, Tabasco y Oaxaca. Zonas de alto riesgo. Corredores de tránsito controlados por grupos del crimen organizado en connivencia con policías municipales y estatales.

El nudo central del problema radica en la mutación del flujo migratorio. Hasta hace un par de décadas, el desplazamiento estaba motivado principalmente por catástrofes naturales —como el huracán Mitch— o por la búsqueda individual de recursos económicos. Viajaban hombres solos; mujeres solas. Hoy, la degradación de las condiciones de vida impuesta por el gobierno hondureño empuja a la ruta a núcleos familiares enteros.

Iveth Pineda, directora del Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de El Progreso (COFAMIPRO), conoce la burocracia de la ausencia. Su comité, fundado en 1999 en El Progreso, levanta expedientes paralelos a los del Estado. Exigen cinco requisitos para iniciar un rastreo independiente: fotografía, partida de nacimiento, relato de la desaparición, identidad de quien busca y su dirección física. También toman muestras de ADN y brindan acompañamiento psicosocial. Pero este protocolo de base se topa hoy con una barrera insalvable.

En una entrevista para El Giro de la Rueda, Iveth Pineda definió la parálisis legal con una claridad que ninguna fiscalía asume:

“Bueno, en Honduras eh es un cambio muy remoto del por qué están migrando nuestros familiares. Uno, verdad, en su momento era para una una mejor calidad de vida, eh por desastres naturales, pero ahora evidentemente tenemos un mal sistema de gobierno, hay que reconocer que nuestro sistema de gobierno no está ofreciendo una calidad de vida y es por eso que muchos hondureños están tomando la dura decisión de migrar y no solo individualmente, sino que migrar con toda la familia… y esto es lo que nos da miedo, ¿verdad? Porque ahora sí desaparece toda la familia, pues ¿quién denuncia?”

Las tres palabras finales perforan el discurso oficial.

¿Quién denuncia?

Ritual y memoria: Ceremonia tradicional con sahumador de copal y bendición durante la jornada del 61 aniversario de la emisora comunitaria | Foto: Kino Balu

Iveth Pineda continuó, con la voz atravesada por la urgencia del que sabe que el tiempo borra las evidencias:

“¿Quién es el que pone la alerta que su familiar no llegó si llegó al objetivo? Y muchos de estos desaparecidos que son originales de Honduras desaparecen aquí en México. […] Muy doloroso el desaparecer aquí es muy doloroso por el simple hecho de que no nos podemos movilizar, no sabemos a dónde acudir, no sabemos cómo poner una denuncia y es por eso que existimos los comités de base porque somos los referentes para acercarnos a nuestras autoridades de Honduras y poner una denuncia a nivel consular”.

El crimen se perfecciona en el silencio administrativo.

Si no hay sobrevivientes en Yoro o Tegucigalpa para presentar la fotografía y la partida de nacimiento, el consulado de Honduras en México no levanta la alerta.

Si el consulado no emite la alerta, el Ministerio Público mexicano no abre la carpeta de investigación.

Y si no hay carpeta, los muertos y los desaparecidos no existen para la estadística del RNPDNO.

Frente a la puerta cerrada de la diplomacia, los comités de base asumen las funciones de un Estado ausente. La alianza entre la tecnología de comunicación popular y la organización civil no es nueva para COFAMIPRO. El comité nació de la frecuencia modulada. Fue en septiembre de 1999, a partir de las emisiones del programa “Sin Fronteras” —actualmente “Abriendo Fronteras”— en Radio Progreso, Honduras, cuando las primeras familias comenzaron a articular el dolor privado en una exigencia pública.

Casi veintisiete años después, el medio sigue siendo el mismo, pero las herramientas se expanden. A través del proyecto “Fortalecimiento Institucional a los Comités de Migrantes Desaparecidos de Honduras”, respaldado por la Fundación Avina, COFAMIPRO y la Asociación de la Red de Convergencia Juvenil han integrado talleres de comunicaciones, nuevas páginas web y correos institucionales. Digitalizan el rastro. La firma de convenios de intercambio solidifica una red transnacional que comparte recursos físicos y bases de datos allí donde las fiscalías oponen trabas jurisdiccionales. No piden permiso para buscar.

En la plaza de Huayacocotla, el cruce de experiencias entre las madres buscadoras poblanas de San Pablito, las veracruzanas de Poza Rica y las hondureñas de El Progreso evidenció que la negligencia estatal opera bajo los mismos manuales a ambos lados del río Suchiate.

La respuesta organizativa, entonces, vuelve al punto de origen: la onda hertziana. Durante su intervención en el aniversario, Iveth Pineda anunció una acción concreta de localización masiva. El domingo 23 de agosto de 2026, COFAMIPRO inaugura un nuevo programa radial. Una emisión directa de Honduras a México destinada a rastrear nombres, recopilar pistas, cruzar reportes de las caravanas y generar posibilidades reales de ubicación o repatriación.

“Con el objetivo pues de ser el puente de esperanza, un puente de reencontrar a familias y que puedan llegar a sus hogares”, afirmó Pineda.

Cultura, música y memoria comunitaria

Son huasteco en el quiosco municipal: Trío tradicional acompaña la celebración de los 61 años de Radio Huaya, “La Voz Campesina” | Foto: Kino Balu

La transmisión especial concluyó cerca de las seis de la tarde, después de la entrega de los premios de la rifa y del levantamiento del Mercadito Solidario. El cierre de las celebraciones ocurriría más tarde, en otro espacio: el Deportivo de Huayacocotla.

Antes de apagar los micrófonos, el equipo de Radio Huaya agradeció a quienes viajaron desde lejos para participar en el aniversario, a quienes aportaron su tiempo y trabajo, a quienes apoyaron la rifa y a los productores y artesanos que hicieron posible el Mercadito Solidario.

Pero el peso del mensaje final recayó en las mujeres que participaron en el foro. La emisora agradeció a las familias y madres buscadoras por llevar hasta sus micrófonos sus historias y recordar que la memoria y la esperanza también tienen un lugar en la radio.

La Banda de Viento y las expresiones de la Sierra Norte

Por la noche, la celebración continuó en el Deportivo de Huayacocotla. La Banda de Viento El Padrino interpretó el tradicional Torito, mientras quienes asistieron al baile ocuparon la pista.

Así terminó la jornada por los 61 años de La Voz Campesina: con música y baile, pero también con una conversación que dejó una pregunta abierta más allá del festejo: ¿cómo seguir buscando cuando la desaparición cruza fronteras y las respuestas no llegan?

Radio Huaya lleva 61 años caminando con las comunidades. Ese día, también caminó junto a quienes siguen buscando.

La celebración de más de seis décadas de comunicación junto a los pueblos indígenas y campesinos de Veracruz compartió el mismo espacio con la angustia de quienes buscan a sus familiares ausentes a través de las fronteras.

Caminos propios frente a la burocracia institucional

En las oficinas públicas, la búsqueda suele quedar atrapada entre requisitos, trámites y fronteras institucionales. Para las familias hondureñas, encontrar a una persona desaparecida en la ruta migratoria hacia Estados Unidos implica además enfrentar la distancia y las dificultades para denunciar desde el país de origen.

Frente a esa realidad, los comités de familiares y las radios comunitarias han construido sus propios caminos. Basta un micrófono para nombrar a quienes faltan, contar sus historias y hacer llegar su búsqueda a otros territorios.

Mientras los registros oficiales pueden tardar en incorporar una ausencia, las voces de las familias ya están en el aire. El próximo 23 de agosto, COFAMIPRO comenzará una nueva transmisión desde Honduras hacia México. Una radio para buscar, recordar y mantener abierto el camino del reencuentro.

Más información y recursos de apoyo

  • ·La información, los recursos de apoyo y los reportes detallados sobre la búsqueda transnacional pueden consultarse directamente en el sitio de COFAMIPRO.
  • ·La historia de la emisora y su cobertura territorial están disponibles a través del portal de Radio Huayacocotla.

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