Memoria campesina como resistencia. Nicolás Sánchez recupera la infancia en el cultivo de piña de sombra en San Agustín Chayuco, Oaxaca. Contra el olvido y la invisibilización del campo, este relato afirma la experiencia vivida.
El Día de Muertos, en los pueblos originarios de México, es más que una celebración: es un acto de resistencia y justicia. Cada altar levanta la memoria colectiva de los ausentes, denuncia el abandono estatal y transforma el duelo en exigencia. Recordar a los muertos es también reclamar el derecho a vivir.