Con cafetos llevados desde Eloxochitlán de Flores Magón, casas de campaña, mantas y un espacio para preparar alimentos, mujeres mazatecas se instalaron frente a la Suprema Corte. Exigen que terminen los procesos que mantienen a 14 habitantes fuera de su comunidad desde hace doce años.
Ciudad de México, 18 de septiembre de 2026.
Por Kino Balu
La noche del 17 de septiembre, cuando el colectivo Mazatecas por la Libertad comenzó a instalarse frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la decisión ya estaba tomada: no había fecha para regresar. Una fotografía del fotoperiodista Axel Hernández, compartida con El Giro de la Rueda, captura esas primeras horas. Al centro de la imagen está Argelia Betanzos, tomada de las manos con sus compañeras y con el edificio del tribunal a sus espaldas. Las cobijas para enfrentar la noche, las cajas con provisiones y una casa de campaña anticipaban lo que ocurriría en los días siguientes: no llegaron solamente a manifestarse: llegaron a quedarse.

El objetivo de este plantón indefinido es exigir el libre retorno de 14 habitantes de Eloxochitlán de Flores Magón, Oaxaca. Tras más de una década fuera de su comunidad, se denuncia además, que estos indígenas mazatecos y sus familias viven en el exilio como perseguidos políticos, pues sobre ellos aún pesan procesos penales y órdenes de aprehensión derivadas del conflicto de diciembre de 2014. Permanecerán ahí hasta obtener una resolución.
Al amanecer, la permanencia ya tenía forma material.
Frente a la Corte se levantó una carpa. Debajo hay mesas, ollas, recipientes y alimentos. En otro punto se instalaron casas de campaña. Una bocina permite comunicar las actividades hacia la calle. De los costados cuelgan carteles gráficos, carteles y una larga cronología. En una manta azul puede leerse: “#NosFaltan14. Exigimos el fin de la persecución de nuestras familias mazatecas”. Más abajo aparecen otras dos demandas: “¡Eloxochitlán libre ya!” y “¡Justicia para el río Xangá Ndá Ge!”.
Entre las cosas llevadas desde Oaxaca hay también plantas jóvenes de café originarias de Eloxochitlán. Los cafetos forman parte de la instalación del plantón. Durante la mañana, varias mujeres los sostuvieron frente al edificio del máximo tribunal.
El territorio del que fueron traídas esas plantas está a cientos de kilómetros. Es también el territorio al que catorce personas todavía buscan volver.
Doce años fuera
Cuando estas mujeres hablan de su “libertad”, reclaman que terminen las condiciones judiciales que les impiden volver a Eloxochitlán sin riesgo de ser molestadas o detenidas.
Berta Reynosa Bolaños, esposa de Jaime Vidauria, lo explica desde una historia familiar atravesada por doce años de procedimientos, encarcelamientos y desplazamiento.
“Aquí vamos a estar pues el tiempo que se requiera”, dice frente a la Corte.
Después nos dice que se trata de un plantón sin fecha para levantarse mientras no obtengan una resolución. Habla también de lo que esos años han significado para sus familias: una experiencia “difícil”, “triste” y “dolorosa”.
Alejandra García llegó por otra memoria del mismo conflicto. Su esposo estuvo preso y, recuerda, otras personas la acompañaron hasta conseguir su libertad. Ahora permanece junto a quienes siguen esperando.
“Ando acompañando las compañeras porque así me ayudó”, explica.
Cuando se le pregunta qué exige frente a la Suprema Corte, responde:
“la libertad de nuestros compañeros”.
Marta Gracida López también participa por la situación de su esposo y de los demás integrantes de la comunidad. Agradece el respaldo de colectivos y personas que han llegado hasta el plantón. Ese acompañamiento, dice, también sostiene la decisión de permanecer.
Cuando la Corte salió a la calle
La protesta tuvo este viernes un momento imprevisto.
Mientras las mujeres permanecían frente al edificio, el personal de la Suprema Corte salió al exterior debido a un ejercicio de Protección Civil. Por algunos minutos, quienes trabajan dentro de la institución quedaron frente al plantón que desde la noche anterior ocupaba la calle.
Las mujeres levantaron los cafetos y dirigieron hacia trabajadores y trabajadoras sus consignas.
La escena alteró momentáneamente la distancia habitual entre un expediente y las personas afectadas por él. Quienes aguardan resoluciones pudieron hablar frente a quienes todos los días ingresan al edificio donde se tramitan esas decisiones.
Después, el personal regresó.
Las mujeres permanecieron afuera.
Resoluciones que todavía no cierran los procesos

Los procedimientos judiciales que acompañan esta historia tienen su origen en los hechos ocurridos en Eloxochitlán el 14 de diciembre de 2014. Desde entonces, habitantes de la comunidad han enfrentado encarcelamientos, órdenes de aprehensión, absoluciones, amparos y años de desplazamiento.
Durante 2026 se produjeron decisiones importantes.
El 20 de febrero, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Décimo Tercer Circuito concedió un amparo a Miguel Ángel Peralta Betanzos y cuestionó elementos sustanciales de la acusación sostenida en su contra. La resolución examinó inconsistencias en los testimonios y la falta de elementos para sostener parte de las imputaciones.
Posteriormente, la Tercera Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca volvió a absolverlo.
La importancia de ese expediente rebasa la situación individual de Miguel Peralta. Para Mazatecas por la Libertad, lo ocurrido durante estos años forma parte de un mismo proceso de criminalización que ha alcanzado a decenas de habitantes de Eloxochitlán.
En septiembre, la colectiva informó además sobre nuevos amparos obtenidos ante juzgados federales de Boca del Río, Veracruz. Las resoluciones cuestionaron la existencia de pruebas individualizadas suficientes para sostener distintas acusaciones. Sin embargo, la obtención de los amparos no significa automáticamente el cierre de todos los asuntos: todavía existen revisiones y procedimientos pendientes.
Ese es uno de los motivos por los cuales las mujeres llevaron el plantón hasta la Suprema Corte.
Leer: Colectiva de Eloxochitlán reporta amparaos favorables.
Un expediente nuevamente en la Corte
Después de la resolución favorable a Miguel Peralta, Elisa Zepeda Lagunas, parte acusadora en el proceso, promovió un recurso ante la Suprema Corte.
El asunto quedó registrado como Amparo Directo en Revisión 2705/2026 y fue turnado a la ministra Loretta Ortiz Ahlf. El registro público de la propia SCJN confirma que ese expediente permanece asignado a su ponencia. (Suprema Corte de Justicia de la Nación)
La defensa de Miguel impugnó la admisión mediante un recurso de reclamación, cuya resolución corresponde a la ministra Yasmín Esquivel Mossa.
Mazatecas por la Libertad cuestiona también que el recurso haya sido admitido durante la presidencia de Hugo Aguilar Ortiz. Entre los elementos que la colectiva y la defensa colocan públicamente bajo escrutinio está la cercanía que Carlos Morales Sánchez, abogado de Elisa Zepeda, ha referido con Hugo Aguilar y esta relación forma parte de los cuestionamientos que las mujeres plantean ahora ante la Corte.
Durante la movilización también señalaron actos de corrupción en el gobierno de Oaxaca encabezado por Salomón Jara Cruz y responsabilizaron políticamente a la diputada por MORENA Elisa Zepeda por la persecución judicial contra integrantes de Eloxochitlán.
Permanecer
El plantón coloca en una misma calle dos tiempos distintos.
Uno se cuenta en expedientes, recursos, amparos, turnos judiciales y amistades viejas cernas.
El otro lleva doce años.
Es el tiempo que las mujeres utilizan cuando hablan de esposos, compañeros y familiares que no han podido regresar; cuando preparan comida debajo de una carpa; cuando acomodan cobijas para pasar la noche; cuando explican a quienes se acercan por qué están ahí.
La manta que anuncia que “nos faltan 14” comparte espacio con materiales sobre el río Xangá Ndá Ge y con las plantas de café traídas desde la Sierra Mazateca. La demanda judicial y el territorio aparecen juntos porque así los colocan las propias mujeres en el plantón.
Leer: Xangá Ndá Ge: memoria y defensa del rio
La compañerA Berta pide comprensión a quienes puedan sentirse afectados por su presencia en la calle. Dice que estar allí es una necesidad para poder ser escuchadas.
La noche del 17, las primeras fotografías de Axel Hernández mostraron a las mujeres recién instaladas frente a la Corte. Al día siguiente llegaron el movimiento de trabajadores, el simulacro, las consignas y los cafetos levantados frente al edificio.
El personal de la Suprema Corte volvió a entrar.
Afuera quedaron las casas de campaña, las mantas, las ollas, la bocina, los materiales gráficos y las plantas de café.
El plantón apenas comenzaba.
Después de doce años, la exigencia sigue formulándose desde una consecuencia concreta: que catorce habitantes de Eloxochitlán de Flores Magón puedan regresar a su comunidad sin órdenes de aprehensión que vuelvan a obligarlos a marcharse.
SUSCRÍBETE. INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO Y RECIBIR TODAS LAS ACTUALIZACIONES


0 respuestas a “Hasta que puedan volver: Mazatecas por la Libertad instala plantón indefinido frente a la Suprema Corte”